Me Gusta

domingo, 24 de abril de 2016

No hay sueños frustrados, solo dejamos de ver nuestras metas con el mismo brillo

No hay sueños frustrados, solo dejamos de ver nuestras metas con el mismo brillo que antes lo hacíamos, porque cualquier circunstancia, por cualquier razón.

Dejamos de sueñar cuando dejamos de vivir, cuando el mundo se vuelve tu perspectiva y la voz de la misma se vuelve la tuya, cuando jamás podemos entender que el único dueño de nuestras decisiones somos nosotros como individuos.

Cansados de tanta desilusión que dejamos tirados en el suelo lo que en alguna ocasión estuvo en las nubes como un anhelo grande y directo a nuestra existencia.

Aprovecha ese momento de nostalgia, esos momentos en los cuales te sientes vivo, en los que sueñas, en los que ves una vez más esa alegría de poder hacer lo que amas.

Porque realmente  el que no siente su dolor o que no sienta un deseo, es porque está muerto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comparte